viernes, 26 de mayo de 2017

Los “piratas” también cambian de hábitos

Créditos de la imagen priittammets vía VisualHunt.com / CC BY
Aunque es una información que ha pasado prácticamente inadvertida, o al menos yo no he visto mucha discusión sobre el tema, el mes pasado se presentaron los resultados del Observatorio de la Piratería correspondientes al 2016 (no puedo evitar comentarlo: vaya tela con el nombre).

Estos datos normalmente me los tomo con mucha cautela, porque tanto por cómo se calculan como por las conclusiones que la industria saca de ellos, en mi opinión son tremendistas, exagerados, poco realistas y, lo más importante, poco productivos. Se obtienen, muestran y publicitan con el objetivo de criminalizar y obtener beneficios laterales (cánones y acciones del estilo) que poco sirven para resolver una situación que sí existe, nos preocupa y que de alguna forma tendremos que afrontar: la descarga de contenido de forma no legal. Pero, a lo que iba, resulta que, aunque aún de forma no demasiado significativa, la cantidad de contenido descargado y no comprado ha descendido el año pasado con respecto a 2015 en prácticamente todos los sectores. Concretamente en el del libro un cuatro y poco por ciento.

A mí me parece buena noticia, no solo por el descenso de la mal llamada piratería en sí misma, sino porque podría indicar que por fin estamos empezando a hacer alguna cosa bien, y no solo nos dedicamos a clamar al viento, pedir medidas punitivas y compensaciones económicas, que hasta ahora no habían parecido servir de mucho. ¿Es posible que el aumento del contenido disponible y la mayor oferta y consumo en plataformas de “tarifa plana”, entre otros motivos, tenga algo que ver con ello?

Yo me atrevo a decir que sí, más después de echarle un vistazo a un estudio muy interesante sobre el tipo de persona que descarga contenido ilegal, que aunque no se ha realizado en nuestro país creo que puede ser en cierto modo extrapolable. Según este estudio, los mal llamados piratas son sobre todo hombres, de mediana edad y con ingresos medios-altos. Según ellos mismos declaran en la encuesta si descargan ilegalmente en lugar de comprar es mayoritariamente porque les resulta más fácil, en segundo lugar porque el contenido legal es demasiado caro y en tercero porque no está disponible de forma legal. Y ahí, creo yo, está la clave: pongámoslo fácil, olvidémonos del DRM y trabas de este estilo, de tiendas que piden hasta el NIF para hacer una venta, de universos cerrados y precios astronómicos. Si es más fácil comprar que descargar podemos ganar la batalla.

viernes, 19 de mayo de 2017

Así va el libro digital en España según Libranda

Antes de empezar con lo prometido, un pequeño preámbulo, yo creo que positivo, y es tan solo comentar que por fin tenemos casi todos claro lo que es Libranda, ni más ni menos que una, la más importante en español, distribuidora de libros digitales, que entre sus cometidos tiene, como ahora, proporcionarnos lecturas sobre lo que está ocurriendo en el sector. Me acuerdo lo que comentaba, hace ya más de seis años, sobre esta plataforma cuando nació:
Para empezar ni siquiera deberíamos estar hablando de Libranda. Quiero decir, Libranda es tan sólo una distribuidora, hasta ahora nunca nos hemos preguntado quién se encargaba de distribuir los libros de nuestras editoriales y autores favoritos. Lo que habría que valorar son las otras dos patas de este taburete. Por una lado, habría que valorar qué políticas de precios están siguiendo todas y cada una de las editoriales integradas en Libranda y por qué todas optan por usar un DRM nefasto para la experiencia de compra, y por otro lado, habría que valorar, una a una, qué servicio nos están dando las diversas librerías online que se van asociando a Libranda para vender su catálogo.
Y vamos con el tema de hoy. Han presentado muy recientemente un estudio sobre la evolución del mercado del libro digital en español durante el año 2016, como ya hicieron sobre lo acaecido en 2015, así que cada vez tenemos más datos para opinar sobre ellos. Lo ideal sería sumergirse en el informe original, pero nos podemos quedar con el resumen que hacen en El Diario.es, bastante completo y expuesto de forma muy sencilla. Algunos datos interesantes, muy brevemente:
  • La venta de libros digitales ha subido durante el año 2016 un 5,4% (un 4,8% si hablamos de pasta). Siempre he pensado que en el caso del libro esto no iba a ser una revolución, sino una evolución. Yo personalmente me conformo con que esto siga así, y solo pido que suba también la venta de libros sumando todos los formatos, porque al final hablamos de libros.
  • Las tarifas planas crecen un 94%. Ya os hemos hablado aquí muchas veces de este tipo de plataformas, así que no me voy a liar a dar nombres. Me parece un crecimiento muy interesante, sobre todo teniendo en cuenta que a diferencia del contenido audiovisual, poca gente lee lo suficiente como para que el precio sea "un chollo". Pero a nada que compres tres o cuatro libros al mes te puede empezar a interesar. Curiosamente no logro entender como en el diario El Mundo titulan, hoy en día, En busca del netflix de los libros, cuando existe, desde hace tiempo, y hay muchas opciones.
  • Las grandes plataformas internacionales se quedan con casi el 80% del mercado. En España estábamos ocupados protestando y el sector se empezó a mover tarde. Hay pequeñas plataformas tan interesantes como Lektu, editoriales que venden sus propios libros, o las empresas españolas "de toda la vida", pero la fuerza de Google, Amazon y algún otro actor fuerte, como Kobo, dejan pocos resquicios.
  • Terrible caída de las compras en bibliotecas para préstamo digital. En este caso se debe a la dejadez del Ministerio de Cultura; daría para una reflexión aparte.
  • Los precios de venta ya no son excusa. Para mí un precio medio de 6,4 euros es más que razonable, y se parece a lo que pedía hace años. Es una media, habrá libros demasiado caros, de editoriales que publican digital a regañadientes o de libros que lo merezcan por la razón que sea, pero eso también significa que hay infinidad de ebooks más baratos.
Y en esencia esto es todo. ¿Opiniones?

P.D.: Algunos datos más, en este caso de un artículo en El Periódico. Parece ser que el crecimiento del libro digital donde sí se ha estancado es en Estados Unidos y en Gran Bretaña, aunque como explica Ernest Alós habría que tomarse las cifras con calma, debido al crecimiento del libro autopublicado, donde los e-books tiene un gran peso.

Otro aporte de este artículo es desmontar un mito: a día de hoy el precio medio del e-book es menor en España que en Estados Unidos. Y abundando en lo que decía antes, estoy seguro que el precio medio del libro digital en España bajaría mucho si el estudio incluyera de forma exhaustiva la autopublicación.

viernes, 12 de mayo de 2017

Información manipulada (o manipulativa)

Foto vía Visual Hunt
Desde hace un par de semanas, cuando se publicaron los resultados de ventas de la asociación de editores ingleses para el año pasado, me he ido encontrando con artículos en la prensa inglesa, que terminan llegando también a los medios españoles, sobre una rimbombante subida del libro de papel frente a la estrepitosa caída del libro electrónico. Para empezar, me vuelvo a poner de los nervios con esa pelea absurda y totalmente estéril entre formatos, como si el crecimiento de uno solo pudiera significar el hundimiento del otro o viceversa. Yo, particularmente, estoy esperando leer un titular que diga que cada vez se venden más libros, punto, y otro mejor aún, que cada vez se lee más, punto y final.

Pero es casi tan enervante la manipulación grosera de los datos para defender esa guerra y su supuesto ganador actual, el libro impreso, y casi de risa los motivos esgrimidos para justificarlo.

Sobre lo primero, podéis leer el artículo de Javier Celaya, en el que desgrana los resultados del estudio, que no son exactamente como los titulares los pintan; una muestra más de cómo algunos prefieren ignorar y maquillar la realidad a ver si desaparece eso que, por lo que parece, les da miedo.

Y sobre lo segundo, The Guardian afirma que el Kindle no es guay y El País que los lectores acusan la fatiga visual, os recomiendo un artículo en epubsecrets.com que, con mucho humor, desmonta las teorías del periódico inglés.

No sé cuántas veces habrá que decirlo, o quién tendría que hacerlo: ¿podemos ponernos todos de acuerdo de una vez en que lo que importa es la lectura y no el formato y dejarnos de peleas estúpidas?

jueves, 4 de mayo de 2017

El cabo Holmes, el sargento Domínguez y la novela benemérita

Está claro que las dos sagas de novela policíaca que a día de hoy está publicando sinerrata podrían encuadrarse en este subgénero de la novela negra. A pesar de ser muy diferentes entre ellas, ambas tienen como protagonista a un miembro de la Guardia Civil.

Por un lado tenemos al cabo Holmes, protagonista ya, de cinco novelas, aunque me consta que su prolífico autor, Carlos Laredo, tiene ya alguna más redactada en los cajones de su escritorio. Hablamos de un personaje contemporáneo, que además de descubrirnos los rincones más bellos y agrestes de la costa gallega, tiene presentes temas de máxima actualidad, como la corrupción o el narcotráfico.

Por otro lado tenemos al personaje creado por Fernando Roye. El sargento Domínguez pertenece al mismo cuerpo policial, pero a una época muy diferente y resuelve sus casos en el sur de España. Fernando nos sitúa, y muy bien por lo que dicen las reseñas, en la España de posguerra, en los años cincuenta, en unas circunstancias, obviamente, muy diferentes.

¿Por qué saco a colación la etiqueta novela benemérita? A raíz de una reseña que hizo Cristina, del blog Abrir un Libro del libro Continuará, publicado por Editorial Alrevés, y dedicado a las sagas literarias en el género negro y policíaco español, nos comentó que aparecía citada la saga protagonizada por nuestro José Souto Holmes. Una auténtica gozada ver mencionado al personaje de Carlos Laredo junto a otros como los célebres Bevilacqua y Chamorro, de Lorenzo Silva.

La verdad es que la novela policíaca en castellano vive un momento dulce, le pese a quién le pese, ya sea protagonizada por guardias civiles, policías nacionales, mossos de esquadra o ertzainas.


jueves, 27 de abril de 2017

Sant Jordi, superventas, literatura y “los otros”

Créditos de la imagen: Ella es Tanya via Visualhunt.com / CC BY
Este domingo pasado, como ya sabéis, se celebró el Día Internacional del Libro, que tiene una de sus expresiones más bonitas en Cataluña, con Sant Jordi, una verdadera fiesta para lectores, escritores, libreros y editores. En este día, se regalan libros y rosas, que no me diréis que no es una combinación preciosa, y la ciudad se llena de puestos de unos y otras, con lectores comprando, bicheando libros y haciendo cola para conseguir la firma y dedicatoria de su autor favorito.

Es tradicional también en Sant Jordi la lista de los más vendidos del día siguiente y los subsiguientes artículos sobre la eterna pelea calidad-cantidad, es decir, lo mucho que venden los autores más mediáticos (presentadores de televisión, actores, protagonistas de las revistas del corazón, a los que en los últimos años se han unido blogueros y youtubers), en contraposición a las ventas más modestas de los escritores de verdad, de la verdadera literatura (y léase la cursiva con un cierto sarcasmo, por favor).

Yo encuentro otra polémica de la que nadie, o casi nadie, habla y que este año, tras otro paso más en la tendencia general de adquisiciones de los grandes grupos editoriales, es todavía más patente: la posición de clara debilidad que sufren las editoriales pequeñas en este tipo de eventos. Me ha llamado especialmente la atención, y me ha puesto los pelos de punta por las implicaciones que podría tener, este comunicado del editor de Orcinypress donde denuncia un trato desigual desde la organización de la feria que pudiera estar relacionado con no haber tramitado los permisos a través del Gremio de Libreros.

Las editoriales digitales y los autopublicados, por supuesto, no aparecemos ni de pasada en estos repasos superventeros. Las primeras, porque nuestra presencia en estos acontecimientos, tal como están organizados, es difícil*, cuando no está directamente prohibida. Los segundos, porque la industria editorial se empeña en ignorarlos de forma consciente y constante, a ver si así desaparecen y les dejan de hacer pupa en los resultados de ventas.

Me encanta Sant Jordi, sin ninguna duda, pero también me gustaría que pudiera ser un poco más de todos.

*Hay que mencionar que SeeBook, la empresa que comercializa tarjetas de descarga para que los libros electrónicos (por ejemplo, dos de nuestros títulos) puedan estar en librerías de calle, monta desde hace un par de años un estand en Sant Jordi con firmas de los autores que han publicado. 

viernes, 21 de abril de 2017

Muchas editoriales "David" contra dos grandes "Goliat"

El título del artículo no es gratuito, ya que en cierto modo resume el panorama, más allá de la fuerza que cada uno de nosotros considere que pueden tener las editoriales medianas, y qué tipo de sellos podrían entrar dentro de esa definición. Aunque yo me inclino a opinar que, dado el tamaño que pasan a tener los dos grandes grupos dominantes, las sempiterna Planeta por un lado, y el reforzado grupo Penguin Random House tras la compra de Ediciones B, todo lo que queda fuera de sus respectivos paraguas es pequeño.


Comentando este tema con Amalia López, editora de esta casa, sinerrata, me comenta que el único camino que nos queda a los pequeños es diferenciarnos en la oferta, entender que la pelea por la publicación de los best sellers se juega en otras esferas, y apostar por nuevos autores. Yo añadiría que también es cierto que muchos pequeños sellos han sabido explorar muy bien lo que triunfa fuera de España, y anticiparse a las grandes a la hora de traducirlo. Sin duda, también, hay obras que las grandes editoriales desprecian, (iba a ponerlo con comillas, pero no), y que si bien no están llamados al cielo de los superventas, sí que pueden ser un long seller, con ventas decentes sostenidas en el tiempo.

Además de el tema del contenido, habría que plantearse qué estrategias pueden ser válidas en un terreno tan árido. Algunas editoriales están apostando, y podría ser un camino. Me diréis que asociaciones de editores hay muchas, gremios de editores, editores de tal y cuál comunidad autónoma... Sí, pero yo me refiero a asociaciones pensadas realmente para "hacer algo juntos", para lograr sinergias, de editoriales que compartan en parte una filosofía. Veamos algún ejemplo.

Por ejemplo, Contexto de editores, es una asociación puesta en marcha por siete editoriales muy interesantes, de las que a día de hoy  continúan cinco en la aventura. No tienen demasiado actualizada la zona de campañas de las web, pero espero que esto no signifique nada. Nacieron con la intención de colaborar en proyectos y actividades que eran entonces difícilmente asumibles por cada una de ellas de manera individual.

Editores independientes nace con una premisa diferentes, se trata de cuatro editoriales e lengua española, pero de cuatro países diferentes que emprendieron la exploración de una serie de proyectos conjuntos que permitieran extender la presencia de los libros a distintas zonas de la lengua.

Sin duda la naturaleza de las asociaciones queda definida por el tipo de proyectos a construir o de los diferentes retos a afrontar. La idea es identificar dichos retos, proyectos, dificultades y oportunidades, y buscar compañeros de viaje. ¿Puede ser una solución o pedimos a Guy Montag que queme todos los libros y tiramos la toalla?

viernes, 7 de abril de 2017

Así nos ayudan los bloggers con un nuevo libro

Ya os he hablado en muchas ocasiones de la importancia que tienen los bloggers o blogueros literarios en el día de a día de sinerrata. Lo he hecho de forma genérica, al contaros en Ocho cosas que no deberías pedir a un blogger literario la forma en la que creo que hay que trabar la relación editorial-bloggers, siempre desde el respeto más absoluto a lo que no deja de ser un pequeño medio de comunicación.

En otro artículo, Los bloggers sí reseñan editoriales independientes, contestaba a las que quejas de un editor que comentaba que cuando tienes una editorial digital nadie te hace caso, ni los grandes medios ni, decía él, los bloggers. Queda claro que no comparto la segunda parte de sus comentarios, ya que en nuestro caso no solo nos hacen caso, sino que son un puntal de la estrategia de difusión cuando ni tienes demasiados medios para publicitarte ni los medios de prensa te tienen el mismo respeto que a una editorial que da más importancia al formato expreso.

Como la mayoría de vosotros sabréis, lo contábamos la semana pasada, hoy publicamos nuevo libro, concretamente el quinto de la saga del cabo Holmes, del escritor Carlos Laredo: Matar al heredero. Lo que acostumbramos a hacer en estos casos es contactar con varios bloggers para que se lean el libro antes incluso de su publicación para que, como siempre, lean y reseñen con total libertad. Es nuestra forma de lograr que el día del estreno ya tengamos una mínima presencia en blogs y redes sociales.

Ahora mismo, el en día de la publicación del libro, ya podéis leer las opiniones de Tensy, en Lecturafilia, la de Verónica, en El jardín del Sur y la de Antonio Parra, en Solo Novela Negra.

El "trato" ha sido el de siempre, total libertad a la hora de opinar, lo contrario no es justo ni para ellos, ni para nosotros, aunque pudiera parecer lo contrario.